TIMEX Sinclair 1000 / CZ1000: Mi primera microcomputadora (y la de muchos).

 

La Timex Sinclair 1000 (TS1000), lanzada en 1982, fue la versión estadounidense de la mítica Sinclair ZX81 británica. Sir Clive Sinclair las diseñó con el objetivo de que las computadoras llegasen a todos; por lo tanto debían ser económicas. Su precio de 99 dólares la convirtió en la puerta de entrada a la informática para toda una generación.


La relación entre Sinclair y Timex era más que estrecha: Timex era quien le fabricaba las ZX81 en su planta de Dundee, Escocia. Cuando Sinclair desembarca en EEUU lo hace con un acuerdo previo con TIMEX. El acuerdo permitía a Timex vender el diseño bajo su propia marca en EE.UU. una vez que superase la venta de 500.000 unidades de la ZX81. La TS1000 no era solo una copia; adaptaba la señal a NTSC para los televisores americanos (canales 2/3) y mejoraba levemente la estabilidad del video, un punto flaco del modelo original.

La ZX81 original se basaba en el microprocesador z80, contaba con 1 KB de RAM y se conectaba a televisores PAL mediante un modulador UHF, la TS1000 venía con 2 KB de RAM de serie, utilizaba un modulador RF para los canales VHF 2/3 (para compatibilidad con televisores NTSC). La carcasa y el teclado de membrana ligeramente rediseñados, pero con diferente etiquetado de teclas. Los programas se almacenaban en cassette de audio. Además, la TS100 incluyó pequeñas mejoras en la ROM. No tenían ni color, ni sonido.

El éxito en EEUU fue total, las 500 mil ZX81 se vendieron rápidamente. Y TIMEX en solo cinco meses vendió 600.000 unidades de la TS1000, capturando más del 20% del mercado yanqui. TIMEX además de las mejoras implementó estrategias de marketing creativas y eficientes.

La feroz competencia en el horizonte pero sobre todo el "crack" de la industria de videojuegos de 1983 llevó a Timex a tomar la decisión de retirarse de EE.UU. Se replegó a su fábrica de Portugal con un excedente de piezas en stock. Ese excedente de stock fue lo que permitió que estas máquinas llegaran a mercados como Polonia y, afortunadamente, Argentina.

El desembarco en Argentina: De la mano de Czerweny

A principios de los 80, las computadoras ZX81 de origen británico –la Guerra de Malvinas muy reciente- solo llegaban a cuentagotas vía Chile. También estaban los clones brasileños: la famosa línea TK de Microdigital. En ese contexto la empresa argentina Czerweny vio una oportunidad de oro en el desplome de precios de Timex (que ya se vendía a U$S 49 en EE.UU.) y comenzó a comercializarlas localmente.


TS1000 Made in Portugal. Regalo de mi amigo Oscar (no funciona)

Las primeras TIMEX Sinclair 1000 llegaron a Argentina con el “made en Portugal”. Eran las del mercado de EEUU pero obligatoriamente adaptadas a sistema PAL de televisión. Llegaban con su caja original con el color predominantemente rojo.

Pero la intención, el leitmotiv de Czerweny era fabricar computadoras en Argentina. A las TS1000 las empezaron a ensamblar pero prácticamente le pegaban la etiqueta CZ1000 a la carcaza. Pero más adelante con otros modelos de Sinclair se produjo el salto de cambios de diseño (agregado de joysticks, botones de reset) y la integración de partes argentinas como carcazas, circuitos impresos, etc.


CZ1000 Made in Portugal. Regalo de mi amigo Oscar (no funciona, semidestruida)

Mi primera computadora: la TS1000.

1984, quinto año del colegio secundario. Mi acercamiento inicial a la programación de computadoras fue transcribir y mínimamente interpretar un programa en una calculadora programable Texas modelo TI-57 (en este post). Era época del comienzo de la computadora hogareña. Ese programita transcripto me contagió la fiebre por tener mi propia computadora y poder aprender a programar de verdad. Al poco tiempo de esta primera experiencia me entero que a mi ciudad se estaban comercializando microcomputadoras. Y una de ellas la TIMEX Sinclair 1000.

Esta microcomputadora en particular me despertó un interés que llegaba a lo obsesivo. Era la Argentina de principios de los 80. Mis viejos alquilaban, mi papá obrero metalúrgico y mamá ama de casa. Nuestra economía familiar era de pobres en un país en crisis económica. A pesar de sus limitaciones económicas y culturales mis viejos cuando podían -y también cuando no podían- me compraban libros, revistas y me bancaban a morir que pudiera asistir a la escuela secundaria.

En mi realidad económica y social -no eran tiempos de internet- conocía a la microcomputadora Timex Sinclair 1000 gracias a la revista "Mecánica Popular". En una edición de 1983 habían publicado un artículo sobre esta microcomputadora como la puerta de ingreso a la computación por menos de 100 dólares. Visto en perspectiva un artículo de pura cepa del exitoso marketing de TIMEX en EEUU.


Para 1984 el precio de la TIMEX Sinclair se había desplomado de U$99 a U$49. Czerweny Argentina vio la oportunidad del desplome de ventas de TIMEX para traer las microcomputadoras a Argentina. Una estimación hecha por IA afirma que las TS1000 las comprábamos a un precio entre U$120 y U$ 120yU150. 

Los volví locos a mis viejos y finalmente me la compraron. La TS1000 portuguesa, con la gráfica predominantemente roja en el packaging. Fue mi ingreso al mundo de la computación. La programación que me había desatado una fiebre por aprender y meterme en ese mundo. Y los videojuegos, el mundo del arcade en el que hacía unos años estaba metido.

 

 CZ1000 (actualmente no funciona) y cassettes (todos regalos de un amigo).

Los manuales de las microcomputadoras de la época eran maravillosos. Además de los datos técnicos y de conexión contenían un curso de autoaprendizaje del lenguaje de programación BASIC. El BASIC era casi el estándar de época para las microcomputadoras. El usuario no era exlcusivamente un consumidor, pero en cierto sentido las microcomputadoras sembraban un sentido desmistificador del uso de la tecnología.

Televisor / monitor.

Las microcomputadoras debian ser conectadas a un televisor común y silvestre. No necesitar un monitor exclusivo era parte del bajo precio.

Igual los televisores no abundaban en los hogares. Era todo un tema compartir su uso con el resto de la familia. Por los 90 el problema común pasó a ser el uso compartido de la línea de teléfonos con internet. A principio de los 80 era el televisor familiar.

Por esa época mi viejo había comprado el primer televisor color. Mi abuela paterna también se había pasado a la televisión color y providencialmente me donó un televisor Zenith valvular , blanco y negro, que mi tío había traído de EEUU luego de que la armada Argentina participara del bloqueo a Cuba por la crisis de los misiles.

El Zenith era realmente una joya. La definición y nitidez eran de otro planeta. Funcionaba con un enorme transformador de 110/220 volts.

 

Zenith J2052t 20" - fuente de la foto Mercado Libre Argentina


 Fuentes para este post: 

https://www.timexsinclair.com/computers/timex-sinclair-1000/index.html 

https://www.timexsinclair.com/company/timex-computer-corporation/index.html 

https://microhobby.speccy.cz/290803/ord/tadeo.htm

https://worldofspectrum.net/timex/index.html

La computación personal llega a la Argentina: la fabricación de computadoras en la empresa Czerweny (1982-1988)  https://revistas.unlp.edu.ar/JAIIO/article/view/20339

Y recuerdos personales.

(*) El texto de la entrada es de mi autorìa -obviamente salvo las citas-. Luego correcciòn ortografica y gramatical con IA . 

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